Decapar muebles

Decapar muebles

Aplicar el decapante  a los muebles dejarlo actuar y retirarlo

Con el uso, las capas múltiples de pinturas antiguas, endurecidas por los años, forman una especie de caparazón, difícil de penetrar incluso para los decapantes más potentes.

En este caso, se recomienda empezar con un lijado previo con un abrasivo de grano grueso.

Este paso previo permitirá crear numerosos surcos por donde podrá entrar el decapante.

Es un poco como con el papel pintado vinílico: suele hacer falta rayarlo para que el agua caliente que lo despegará pueda penetrar con facilidad. Aplica estos productos siempre en capas gruesas, sin extenderlos demasiado; su textura en gel suele ayudar bastante.

Consejos para decapar muebles

1 Ponte guantes de fregar resistentes y agita con fuerza el bote, para que la preparación quede homogénea. Aplica el decapante con una brocha en capa gruesa, haciendo especial hincapié en posibles relieves.

Según la dureza de la pintura, los tiempos de reacción varían de manera importante. Espera a que la superficie se arrugue antes de comprobar (con el borde de la espátula) la buena penetración del producto.

3 Si el producto actúa en profundidad, podrás levantar toda la capa de pintura en una sola pasada con la espátula. Cuando la superficie es de metal, puedes frotarla sin miedo a rayarla.

4 Retira la capa reblandecida y deja los restos en un papel de periódico. Estos residuos deben ser manipulados siempre con guantes, porque son tan agresivos para las manos como lo es el decapante.

5 Las muescas del cuchillo universal permiten limpiar los contornos de las piezas cilíndricas. Para huecos y zonas poco accesibles, sobre todo en objetos de metal, lo más práctico es usar un cepillo metálico.

6 Si aún quedan rastros de pintura, repite de nuevo toda la operación aplicando el decapante en las zonas rebeldes. Algunos restos pueden ser especialmente resistentes y tendrás que hacerlo varias veces.

Los agentes químicos para decapar muebles

Durante mucho tiempo, los decapantes estaban compuestos fundamentalmente por la tradicional sosa cáustica y por fórmulas a base de cloruro de metileno, adicionado con metanol.

La ventaja de la sosa cáustica es que su acción tiene una duración muy larga, lo que le permite atacar numerosas capas de pintura. El aspecto negativo es que tiende a ennegrecer determinado tipo de maderas (el roble especialmente), lo que obliga a dar a continuación un producto para aclararlo.

En cuanto al cloruro de metileno, que servía de base hace algunos años a la mayor parte de los productos que se vendían, su venta está actualmente severamente regulada. Sólo los profesionales pueden adquirirlo en tiendas especializadas.

De todas formas, para decapar objetos a nivel “doméstico”,-los productos que se comercializan son más que suficientes y su acción es realmente eficaz. Lee atentamente las instrucciones.